- Llama la atención.
- Intriga al lector.
- Trabaja pensando a quién te diriges.
- Siempre que puedas muestra la superioridad de tu producto
- Los hechos son más persuasivos que las afirmaciones vacías (aunque u poquito de humor puede endulzar la medicina).
- Crea un deseo, quizás una deficiencia, una escasez.
- Dale credibilidad al producto
- Trabaja pensando a quién te diriges.
- Siempre que puedas muestra la superioridad de tu producto
- Los hechos son más persuasivos que las afirmaciones vacías (aunque u poquito de humor puede endulzar la medicina).
- Crea un deseo, quizás una deficiencia, una escasez.
- Dale credibilidad al producto
- Cierra la venta. Haz que el comprador desee hacer algo, y haz que lo haga”


3 comentarios:
Muy buen aporte Alejandra. yo quisiera agregar algo, aunque parezca sexista, los hombres y las mujeres leemos, vemos, oímos y sentimos de formas distintas o al menos interpretamos de formas muy distintas. Por eso si nuestro público es femenino es importante hablarle de los beneficios (cómo mejorará mi vida, cómo ahorraré tiempo o esfuerzo...) y si es masculino de las características (que tan rápido es, que tamaño tiene...)
Pues y otra de las formulas es como lo hemos hablado en todas nuestras clases, manejar los sentimientos, utilizar y vender los productos y/o servicios de manera que al publico tanto masculino como femenino le llegue al corazon... le toque la parte sentimental!
Como el comentario anterior, considero que los mensajes son diferentes dependiendo del público al que vayan dirigidos.
La importancia de estudiar el target, el mercado y la calidad del mensaje es tan importante como el mismo producto o servicio que se quiere vender.
Mujeres o hombres, niños o adultos, todo debe apuntar en la publicidad a un sector especifico que permita la identificación o el deseo de compra.
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